Cuando escuchamos la palabra sueño, ¿qué significa? Como todo, depende del momento. Puede ser aquello que ansiamos con todas nuestras fuerzas, la morriña que te da antes de meterte en la cama (o en cualquier momento del día) o puede ser una representación de una fantasía o historia que vislumbras cuando duermes.

Yo, como persona rara y metódica (a mi manera) que soy, pienso que el verdadero sueño, el que de verdad deseas, consiste en todo lo que imaginas y realizas en tu mente antes de dormir. ¿Quién no hace un repaso del día e imagina una vida perfecta antes de hacer el viaje al séptimo sueño? Todos meditamos sobre los acontecimientos, problemas y demás situaciones en las que nos hemos expuesto ese día y/o en los días cercanos y hemos imaginado una resolución de ellos que salga a nuestro favor, colocándonos como buenos y sabios. En fin, quién no desea salirse siempre con la suya. Sin embargo, ¿cuándo de verdad sabemos que nos merecemos ese fin a nuestras situaciones diarias?
El ser humano, por naturaleza, es cabezón e idiota cuando se le mete entre ceja y ceja una idea. Por ejemplo, quién no se ha peleado o discutido con algún amigo o persona cercana, y cree llevar la solución de forma precisa sin atender a razones ni fundamentos contrarios. Lo malo es cuando la otra persona, como casi todos los casos, es tanto o más cabezón que tú y opina exactamente lo opuesto a tu forma de pensar. Para hallar la paz alguno tendrá que ceder, pero ninguno de los dos quiere. Solución: Intenta abrir tu mente. Me explico; si ves que la otra persona tiene algún problema contigo preocúpate por ello, no pases de largo. A lo mejor te beneficia, no solo en la relación para/con esa persona, si no para las relaciones futuras, solucionar y ver tus errores, puesto que somos humanos y erramos con frecuencia.
Además, lo más seguro es que a esa persona le moleste aún más que pases y la cosa vaya a peor.
Con todo esto quiero hacer ver que no todo en la vida siempre saldrá como uno quiere. Hay que verlo todo desde varios puntos de vista.
Observa, medita, piensa, responde. Solo así buscaras la paz.
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