Me siento,
respiro y pienso.
Me relajo,
me pregunto si hay atajos
para llegar a tu corazón prohibido,
lleno de esperanzas que se desvanecen
y, por extraño que parece,
hecho de menos continuamente.
Me pregunto,
por qué me pasa siempre.
Me desmoralizo al recordar
la historia continuamente.
Busco y no encuentro la solución
de tan enigmático problema.
¿Por qué la vida ha hecho que baje
de esta nube sin problemas?
¿Por qué la vida no quiere
que sea feliz?
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