lunes, 23 de junio de 2014

Nunca sé como empezar, aunque una buena coletilla es precisamente esa.

Tras mi última publicación, que por supuesto, nadie ha leido, me siento muchísimo mejor. Pienso que el ordenar mis ideas para mi y desahogarme en este folio infinito que me proporciona este medio electrónico han servido para quitarme, o disminuirme mi gran miedo, el de dudar. Supongo que es mejor que nadie lo lea. No me hace falta, solo quiero hilar todos mis pensamientos. Como diría Él, un blog no es un lugar al que se acude para escribir para otras personas, se escribe para uno mismo, y eso hace que sea tan personal.



Son exactamente las 7:09 A.M. No es que halla madrugado por algún motivo, es que no he dormido. Ha sido la mejor noche de San Juan de mi puta vida, hablando mal y pronto. Desde el épico robo (desde aquí pido disculpas al hipermercado en cuestión, no fue de mala fe) de un carrito, hasta un chaparrón con viento incluido que se nos avecinó en cero coma, y de nuevo el carrito nos salvó, puesto que agilizó la huida a la casa más próxima.


Por cierto, se supone que estoy durmiendo. Oigo ruido fuera, pero en habitación solo estamos mi ordenador y yo, cosa que ansiaba, ya que la soledad, tantas veces odiada por una servidora, no siempre es enemiga, a veces es el mejor cómplice para liberarte en secreto y a hurtadillas, como es el caso, del peso que tu alma lleva.


A lo que íbamos. Tras unas cuantas (muchas) copas, y varias botellas a nuestra salud, en casa de una amiga empezamos a jugar a un muy interesante juego que consiste en lanzar una pregunta y responderla lo más sincera posible.

Una de esas preguntas era "Qué piensas de ti mismo". Me quedé callada. No sabía que pensaba de mi misma, pero tenía claro que nada bueno. No quería contestar nada malo, puesto que no quiero dar pena ni parecer alguien que llama la atención, pero finalmente se dieron cuenta de que no abría la boca e insistiéndome me instaron a comentar lo que pensaba. Respondí "nada". "La nada es un todo" me dijeron. Yo sólo podía calificarme como nada. Nada. Nada significa vacio, ausencia, reparos, excusas. Agua, verano, nadar.... ser libre.



La siguiente cuestión interesante fue: define con una palabra a los asistentes.



Definí a mi niño como un mochi. Creo que él no entiende muy bien por qué, él me definió como "amor", y yo ese calificativo se lo di a mi mejor amiga.


Las características de un mochi es que son pasteles dulces. Por fuera son blandos pero tiene rugosidades y asperezas que hacen que te cuesten apreciar realmente como es. Por dentro, es de una pasta dulce, que yo en él pondría ambrosía, no se merece menos. Pero lo que más me interesa es la tela blanca que divide estos dos fragmentos. Su escudo, que, por lo visto, se derrumba de una manera pasmosa con unas cuantas copas cargadas.



Pero... me caló lo que dijeron de mi. Sobretodo el primer calificativo que me adosaron. "Luchadora"....




Luchadora



Luchadora.  Luchadora yo, que ni siquiera en un momento de tranquilidad con mis amigos puedo dejar ese nudo de la garganta en mi casa. Pero... tenía fe en mi


Alguien, exterior a mi familia y mi novio, tenía fe en mi. Estaba convencida y aseguraba que era luchadora, de carácter fuerte y gran personalidad. Realmente no sé donde lo ven, pero desde aquí les doy las gracias por ver esos adjetivos en mi..


También afirmaron que era segura de mi misma. Eso me costó creerlo, pero dialogando me dijeron que soy muy segura, pero me crean inseguridad. y es verdad...




Él lo es todo para mí. Y si él confia en mi, y mis amigos igual, debo hacerlo yo. Sé que puedo, sé que lo haré y sé que seguiré con él. Todavía nos queda toda una vida de aventuras por vivir mi amor.

sábado, 21 de junio de 2014

No sé como empezar esto.


Más bien, no sé cómo empezó esto.


Tengo una ligera sospecha, pero no me sirve de nada si no le encuentro solución, o si no tengo las suficientes agallas para llevar la solución acabo.
Mejor trago saliva, ignoro el nudo de garganta y continuo tras un suspiro de tantos...


El problema se llama ansiedad. O miedo. Aunque bueno, ya sinceramente pienso que ambos conceptos comparten la misma definición, por lo menos en mi caso. Empezó por lloros esporádicos, no preocupaban a nadie, exceptuando a ese pequeño gran hombre que acompaña y da luz a mi vida desde hace 8 preciosos meses.

Tras esto, un día, empecé la rutina de llantos diarios, con espasmos y ansiedad, hiperventilación, temblores y miedo, mucho mucho mucho miedo.

Los sentimientos y... pensamientos se disparan en mi mente, como si un millón de estrellas fugaces decidieran salir todas a la vez en el firmamento. Unas veces pienso que la culpa no es mía, que he de ser fuerte, que debo hacerlo por mí, y no por los demás como suelo hacer. Debo luchar por mí, debe... dejar de influir todo lo que esa mujer piense de mí.... Y ahí viene el llanto de nuevo. Estoy harta de esa sensación de congestión eterna....

Otras muchísimas veces, pienso que debo hacerlo por él. No es el mejor de los hombres, es el mejor de los seres. Cariñoso, atento, fiel... honesto. Guapo, todo hay que decirlo, caballero, de fieles ideas y extremadamente cuidadoso... Creo que su único defecto es parecerse tanto a mí... Y su pasado, no por lo que me afecte a mí, sino por lo que le afecte a él....

Ambos no estamos pasando el mejor momento de nuestras vidas, aunque por lo menos en mi caso, siempre es más light pasarlo con él, por lo menos tengo algo maravilloso en mi vida. Yo... quise asumir un papel "fuerte", quise ser "fuerte" por los dos, quise proponerme ser feliz por los dos, y sacarle una sonrisa todos los días de mi vida. Perdóname, cielo, por no conseguirlo...


Por otro lado, siento la... imperiosa necesidad de resarcirme con todos y pedir disculpas... Pienso que soy inútil. Si, realmente soy inútil. Perdonadme todos por ello, sé que no hago beneficio alguno a nadie.


Esto pasa desde pequeña... Esa sensación de soledad y vacío que siempre sentí seguro que es por eso... Que todos me evitasen, que llorase en cada uno de los recreos, que me inventase mil historias e intentase por todos los medios ser alguien... que no soy. No me he portado jamás como realmente soy. De hecho, dudo mucho saber quién cojones soy.

He pasado por mil labios, mil corazones, mil recuerdos... De nada sirve si tu mente y tu corazón solo albergan soledad y tristeza.


No me siento orgullosa de mí. Ni de lo que hago, ni de lo que digo, ni de como soy o creo ser ni de como me comporto. Soy un prototipo de algo que debería ser, de las expectativas que mi madre y mi padre pusieron en mi. Debo ser... estudiosa. Ordenada. Recatada. Callada..... CALLADA.

No debo decir lo que pienso, no debo actuar según mis creencias, no debo exigir respeto por parte de ellos ni debo vestirme como quiero, ni debo ser como quiero NI TENGO QUE ACTUAR COMO QUIERO.

DEBO SER UNA MUÑECA. UN TRAPO PARA LAS LÁGRIMAS. LA CHACHA DE UNA PIJA REPRIMIDA. LA ESTÚPIDA QUE AGUANTA A SU BERNARDA ALBA PARTICULAR Y "NO DEBE DECIR NADA, NO VAYA A SER QUE LOS DEMÁS PIENSEN MALO DE ESTA "FAMILIA ESTÚPIDAMENTE PERFECTA"

Debo soportar que me critique mi propia madre por "no ordenar el cuarto" o "no hacer siempre lo que diga"... ¿Por qué considera que no soy persona? ¿Qué soy para ella, su chacha, su putita, sin la connotación sexual que tiene este término? ¿Me tienen que recompensar por todo lo que hago bien, como si fuese un sucio animal, una rata de laboratorio sujeta de experimentos chantajistas y fantasiosos?

¿Soy... su niña?



¿Qué... soy?


________________________________________________________________________________



Me da miedo hacer públicas estas palabras. Qué novedad, algo me da miedo. Cobarde...


Soy culpable de hacer daño a la única persona que tiene fe en mi. Él es la única persona que me quiere por como soy, o que sabe qué soy y por ello me quiere igual... La única que pase lo que pase está ahí.....


Él, llorará como yo al leer todo esto. Llorará y pensará que la culpa es suya. Pensará que solo me ocasiona problemas y disgustos, que me hace mal y que no me hace feliz.



Querido amor de mi vida. Si lees estas palabras, quiero que por favor no pienses que la culpa es tuya. Atiendeme, grábatelo, la culpa JAMÁS ES, HA SIDO O SERÁ TUYA. N-U-N-C-A

La culpa, mi amor, es solo mía. Mía por ser cobarde. Mía por no cumplir tus expectativas, lo siento mi amor, no soy bonita, no soy valiente, no soy fuerte, no soy nada. Mía, por no saber decir NO, por pagarlo contigo, por ser tan suciamente egoísta que solo llore en vez de sobreponerme cuando me necesitas...


No debo decir lo que pienso. No debo decir lo que pienso. No debo actuar contrariando a mi madre. No debo ser cobarde. No debo ser sucia, zafia, mal hablada. Debo vocalizar, debo discernir, debo hacer oídos sordos. Debo hacer caso, aunque no sea lo mejor para mí. No soy persona, debo dejarme de filosofías baratas y ser.... Simplemente, no ser.



No debo decir lo que pienso. Debo ponerme recta. Debo ir a la piscina. Debo volver a las 11, aunque absolutamente todos mis amigos no tengan hora.



_________________________________________________________________________________


¿Para qué vivo?


¿Por qué vivo?


El único motivo que tengo para vivir, aunque sea triste decir que solo tengo un motivo, tiene nombre y apellidos. Y al leer esto le dolerá. Y sufrirá. Y volveré a fallarle y a hacerle sufrir por locuras de esta eterna loca...


Quizás debería quitarme de en medio. Quizás debería huir lejos, muy muy muy lejos de aquí para dejar de hacerle sufrir.


Tengo miedo de perder el control, cosa que ya estoy haciendo. Tengo miedo de morir. Tengo miedo de perderle. Tengo miedo de que sufra. Tengo miedo de hacerle sufrir.

Tengo miedo a ser indecisa. A dudar de si le quiero o no, por que sé que le amo mucho más de lo que jamás se imaginará nunca.

Tengo miedo a que se me vaya la cabeza y dejarle. No quiero dejarle. Tengo miedo de que no me aguante y me deje. Tengo miedo a no saber vivir sin él.

Tengo miedo de ser lo que soy, una decepción constante. ¿Por qué estudio? ¿Por qué hago las cosas que hago? ¿Cuál es mi fin?

Tengo miedo a que lea estas palabras y se de cuenta de lo destrozada que estoy siempre por dentro.


Tengo miedo a ser una niña eterna como Claudia, la de Entrevista con el Vampiro.



Tengo miedo del miedo.



Tengo miedo.


Por favor, mi amor, perdóname por ser así. Perdóname por pensar así. Perdóname por hacerte sufrir así. Simplemente, mi amor, perdóname. Te amo.... Te amo. No me dejes por favor... No me abandones. No me olvides en cuyo caso necesites alejarte de mi. Entedería que lo hicieses, no valgo para hacerte feliz.... No valgo para ser feliz. Perdóname mi amor, perdóname. Perdóname rey, perdóname por hacerte llorar, por hacerte sufrir, por no hacerte sonreir. Perdóname por no comprarte la play 4, ni bajarte la luna como te mereces. Eres un sol, eres mi sol, mi luna, mi universo, mi todo. 



Perdóname....